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17 dic 2012

A MELLOR GARANTÍA DA TOLERANCIA É UNHA BOA EDUCACIÓN

UNHA EDUCACIÓN ADECUADA AXUDA A QUE NOS SITUEMOS NO MUNDO, A QUE SEXAMOS AUTÓNOMAS E AUTÓNOMOS, A QUE APRENDAMOS A PERSEVERAR, A TOLERAR, A COLABORAR, A POÑERSNOS NO LUGAR DAS OUTRAS PERSOAS...

É BOA UNHA EDUCACIÓN COMPARTIDA ENTRE FAMILIA E ESCOLA NA QUE AS NENAS E OS NENOS FILLOS TEÑAN PROTECCIÓN E NON SOBREPROTECCIÓN OU DESPROTECCIÓN...
UN ARTIGO INTERESANTE DE CARLES CAPDEVILA PODE AXUDARNOS A REFLEXIONAR, VELAQUÍ UN CACHIÑO
'Una siesta de doce años'
> Educar debe de ser una cosa parecida a espabilar a los niños y frenar a los adolescentes. Justo lo contrario de lo que hacemos: no es extraño ver niños de cuatro años con cochecito y chupete hablando por el móvil, ni tampoco lo es ver algunos de catorce sin hora de volver a casa. Lo hemos llamado sobreprotección, pero es la desprotección más absoluta: el niño llega al insti sin haber ido a comprar una triste barra de pan, justo cuando un amigo ya se ha pasado a la coca. ... > Desde que abandonan el pañal (¡ya era hora!) hasta que llegan las compresas (y que duren), desde que los desenganchas del chupete hasta que te hueles que se han enganchado al tabaco, los padres hacemos una cosa fantástica: descansamos. Reponemos fuerzas del estrés de haberlos parido y enseñado a andar y nos desentendemos hasta que toca irlos a buscar de madrugada a la disco. Ahora que al fin volvemos a poder dormir, y hasta que el miedo al accidente de moto nos vuelva a desvelar, hacemos una siesta educativa de diez o doce años. > Alguien se estremecerá pensando que este período es precisamente el momento clave para educarlos. Tranquilo, que por algo los llevamos a la escuela. Y si llegan inmaduros a primero de ESO que nadie sufra, allá los esperan los colegas de bachillerato que nos los sobreespabilarán en un curso y medio, máximo dos. Al modelo de padres que sobreprotege a los pequeños y abandona los adolescentes nadie los podrá acusar de haber fracasado educando a sus hijos. No lo han intentado siquiera, lo han delegado. ... > Mi proceso, íntimo y personal, ha sido el siguiente: empecé siendo padre, a partir de mis hijos aprendí a querer el hecho educativo, el trabajo de criarlos, de encarrilarlos, y, mira por donde, ahora aprecio a los maestros, mis cómplices. ¿Cómo no he de querer a una gente que se dedica a educar a mis hijos? ... > > Carles Capdevila / Periodista.

1 comentario:

  1. ¿Protección? ¿Desprotección? ¿Sobreprotección? ¿onde están os límites? Os nosos pais tivérono máis claro, nós estamos cometendo errores imperdonables.

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